"Ahí va el Capitán Néstor por el espacio, con su Arsat de moco hecho en Boedo."
Luis Alberto Espinoza, cantante popular y dirigente de La Matanza
Surcando la estratósfera se encuentra nuestro héroe, bañado en gloria. Sobrino honorario de Juana Azurduy y Keynes. Ayer fue una parada del 60, mucho antes un dirigente, siempre una leyenda.
El Nestornauta es vecino del Arsat, y bucea los cielos como un barrilete cósmico. Allá en lo alto, donde las águilas se atreven pero los buitres no. Él que desafió al Establishment y uso su pluma como una espada frente a las huestes del FMI. Con las garras afiladas y esa mística del derecho que uno adquiere ocupándose de la usura durante un gobierno de facto, liberó a nuestra Latinoamérica, hermanada, unida. El cálido abrazo fraternal del bolita, con el peruca, el venezolano y el ecuatoriano, el brasilero con el chileno (bueno, el chileno no), el brasilero con el uruguayo. Todos juntos contra el imperio. Todos detrás del Nestornauta, líder de la UNASUR.
Nuestro San Martín moderno siempre se sintió a gusto siendo como una ladilla en la pubis del sionismo corporativo internacional. Van todos con occidente, nosotros salimos con China e Irán. Los hipsters del nuevo mapa del TEG. Napoleón un pichi.
Néstor nos ve desde su lugar en el firmamento. Néstor nos da su bendición. Néstor nos envía a su patrulla de patriotas a controlar precios, nos llena las plazas de militancia, nos da el pan nuestro de cada día un poco más rancio, para que podamos aprender a valorar las cosas. Néstor dejó su semilla, dijo en su momento "florecerán mil flores". Florecieron millones de hombres y mujeres que resultaron ser flor de pelotudos.
Le mandaría un abrazo al Nestornauta, pero la verdad es que está muerto y le pusimos bulones de Ø3/4" a la tapa del jonca para que no vuelva más. Por las dudas.