miércoles, 30 de marzo de 2016

Jueves 31 de marzo de 2016

Tengo ganas de escribir algo mientras me cocino unas patitas, porque hambre, bronca, sueño y demencia.


Subí cada uno de los escalones, uno más pesado que el otro. Un paso y un pasito, levanté la vista y junto a la puerta veía un número uno de bronce brillante clavado en la pared.
 -Todavía falta un piso - mis piernas cansadas hicieron caso omiso a mi queja y siguieron subiendo hasta llegar al hall del piso 2.
 El picaporte no estaba frío, y no tenía por qué estarlo, era un día un poco caluroso, aunque en mi cabeza ya había empezado la temporada de los primeros frescos.
 Si hay algo que uno hace cuando está solo y tiene algo de imaginación, es pintar escenarios factibles y sobre todo, no-factibles, a medida que camina y abre puertas. Es casi un mecanismo de defensa contra la rutina y la normalidad absurda.
 Fue un golpe seco cuando vi un brazo encallado en un charco de sangre al abrir la puerta de mi departamento, hubiese corrido al baño a vomitar pero no me animaba a entrar al baño ya que estaba obstruido parcialmente por un torso todo cortado. La escena era indescriptible, por eso no voy a dedicar mi tiempo en contar cómo limpié el desastre que dejaron los ninjas bolivianos en mi departamento, ni cómo hice para descubrir que eran ninjas bolivianos quienes asesinaron a mi hijo; en especial porque yo no tengo hijo, ni siquiera sé de quién se trataba el cadáver en mi hogar.
 Estoy triste porque terminó "Guapas".

jueves, 17 de diciembre de 2015

El Nestornauta y la misión espacial

"Ahí va el Capitán Néstor por el espacio, con su Arsat de moco hecho en Boedo." 

Luis Alberto Espinoza, cantante popular y dirigente de La Matanza


 Surcando la estratósfera se encuentra nuestro héroe, bañado en gloria. Sobrino honorario de Juana Azurduy y Keynes. Ayer fue una parada del 60, mucho antes un dirigente, siempre una leyenda.
 El Nestornauta es vecino del Arsat, y bucea los cielos como un barrilete cósmico. Allá en lo alto, donde las águilas se atreven pero los buitres no. Él que desafió al Establishment y uso su pluma como una espada frente a las huestes del FMI. Con las garras afiladas y esa mística del derecho que uno adquiere ocupándose de la usura durante un gobierno de facto, liberó a nuestra Latinoamérica, hermanada, unida. El cálido abrazo fraternal del bolita, con el peruca, el venezolano y el ecuatoriano, el brasilero con el chileno (bueno, el chileno no), el brasilero con el uruguayo. Todos juntos contra el imperio. Todos detrás del Nestornauta, líder de la UNASUR.
 Nuestro San Martín moderno siempre se sintió a gusto siendo como una ladilla en la pubis del sionismo corporativo internacional. Van todos con occidente, nosotros salimos con China e Irán. Los hipsters del nuevo mapa del TEG. Napoleón un pichi.
 Néstor nos ve desde su lugar en el firmamento. Néstor nos da su bendición. Néstor nos envía a su patrulla de patriotas a controlar precios, nos llena las plazas de militancia, nos da el pan nuestro de cada día un poco más rancio, para que podamos aprender a valorar las cosas. Néstor dejó su semilla, dijo en su momento "florecerán mil flores". Florecieron millones de hombres y mujeres que resultaron ser flor de pelotudos.
 Le mandaría un abrazo al Nestornauta, pero la verdad es que está muerto y le pusimos bulones de Ø3/4" a la tapa del jonca para que no vuelva más. Por las dudas.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Pepi strikes again

Bitacora del pepino:
MARTES 07-09-1993, 10:13 AM
AVENIDA RIVADAVIA INTERSECCIÓN PERÚ - SANTIAGO DEL ESTERO
GIMNASIO RIVADAVIA Y PERÚ

Estaba hidratándome después de hacer un poco de bicicleta fija cuando la vi pasar por la vereda. La calza de lunares y el topcito animal print la delataban. Mi Marta pasó por delante, como una oportunidad de esas que te llaman a pasar. Salí rápidamente a perseguirla, las llamas de mi pasión seguían ardiendo. Marta entró a un Laverrap ubicado en Perú y Pellegrini, a tan solo 3 calurosas cuadras del gym. Me detuve en la puerta pensando qué decirle, después de todo, ella siempre supo donde encontrarme y por alguna razón, no me buscó. Cuando finalmente decidí que la interpelaría con mis comentarios del horóscopo, vi algo que me heló por dentro. Un tatuaje en su tobillo gritaba "EMILIO". ¿Quién es Emilio? ¿Acaso Emilio puede ofrecer algo mejor que mis veintitres centímetros de lujuria maciza? ¿Acaso Emilio sabría estimular todos sus puntos erógenos con la suavidad del terciopelo y la vehemencia de una estampida durante una corrida bancaria? No lo creo. Quedé atónito, en estado de shock; sin embargo, antes de poder reaccionar, ella estaba en frente mio, mirándome. Ya estando yo en una situación de vulnerabilidad, comprendí que los pepinos somos en efecto, demasiado cagones.
 "Buenos días, Pepi. No esperaba encontrarte, pensé que vivías en Magallanes cerca del cementerio, ¿andás paseando?" dijo Marta. Luché durante interminables 5 segundos tratando de esbozar palabra y destrabar mi lengua.
- Marta, qué linda sorpresa... -dije, con cierto tartamudeo, tratando de ocultar lo no-casual de nuestro encuentro. - me mudé el año pasado, y estaba dando una vuelta.
- ¡Qué bien! Es lindo barrio este, no lo cambio por nada, ¿qué es de tu vida?
- Acá ando, voy al gimnasio, a la tarde me gusta ver el programa del bahiano mientras armo unos rompecabezas importados que me consigue un amigo que viaja seguido a Baires.
- Mirá vos, siempre tenés tiempo parece...
- Vos sabés como es eso, Martita, el tiempo te lo hacés si tenés voluntad... veo que te escrachaste la gamba, ¿estás saliendo con alguien?
- Ahh, ¿Emi? Noo, no no, nada que ver, es mi hijo, va a cumplir 3 añitos en noviembre.
- ¡¿Tenés un crio?! - dije con mezcla de sorpresa y horror - No lo puedo creer, te felicito.
- En su momento no pensamos con Claudia llamar a la cigüeña, pero pasó y hoy es mi orgullo, no podría vivir sin mi bebote...
- ¿Y estás en pareja con una Claudia ahora?... Perdón, no debería meterme, no me hagas caso...
- No, no pasa nada, Claudia ya fue, era una piba muy vueltera. Para que te des una idea, se maquillaba para ir a la pileta, cada vez que teníamos que ir a algún lado se tenía que llevar dos mudas de ropa para cambiar el outfit según el clima, y vos sabés que esas giladas conmigo no van, a mí no me cabe una de lo que hacen estos caretas.
- Qué loco todo, muy lindo verte, pero disculpame, me tengo que ir...
- ¡Pará Pepi! - me interrumpió ella cuando estaba por dar media vuelta - Disculpá por como terminé con lo nuestro, yo sé que no te di muchas respuestas, necesitaba un aire nuevo, y no lo supe manejar, espero que no te haya lastimado todo ese rollo nuestro, nunca fue mi intención lastimarte...
- Está todo bien, Marta - la consolé - yo también era un inmaduro, al principio me puse triste pero lo superé rápido, después de todo sigo teniendo mucho hilo en el carrete. Hasta la próxima, Martita. Ahh, y mandale un beso y un abrazo a tu gordito, ese nene tiene suerte de tener una mamá como vos.
- Sí, le mando. Que andes bien, Pepi, nos vemos.
 Me di media vuelta y salí aliviado del Laverrap, caminé dos cuadras bajando por Perú y pensé en voz alta, "morite, conchuda de mierda".

viernes, 11 de septiembre de 2015

Crap

 She took the leather jacket before her night walk, the soft wind of nearly spring suddenly turned into a cold winter breeze, she knew it. The streets were empty in those days. She lighted a cigarette between her shaking fingers while stared to the darkness that surrounded the whole parking lot, then she felt the presence of someone... somebody was lurking in the shadows, an uncomfortable feeling warmed her chest. She saw it. Her voice sounded loud but not clear, 'who's in there?'... Nothing but silence. She tried to grab her keys, but she was shaking too much, the keys slipped away from her fingers, her heart got frozen when she heard the sound of her keys touching the ground. She picked it up quickly, and then she realized that she was right, she was not alone. A tall figure was standing in front of her. A man in a grey suit, he said 'sorry, I didn't expect to cause you a cardiac collapse'.
'It's OK' answered her, she knew who was that guy, he actually was her brother . Both souls were tied by a ghost bond and something was wrong with them, heavily wrong. She looked at his chest and there was a huge purple stain, she felt something warm in her belly, and before to move her lips, he answered the question she was about to make, 'we're bleeding'. 'Why?' replied she.
'It's just fate and fatality' whispered him before they both fell to the ground. They ended lied on the floor, by their hands, drowning in a pool of blood spilt.

sábado, 8 de agosto de 2015

Las Aventuras de Pepi el pepino. Introducción: El Pepino Más Sexy.

 Mi nombre es Pepi, soy un pepino. Me trajo la cigüeña en 1983 pero apenas puedo recordar algo de mediados del 86, mi vida no fue muy dramática, pero tampoco fue aburrida, vivo con adrenalina, al límite, como quien diría. Corría la primavera del 87, yo estaba en una verdulería de Santiago del Estero cuando conocí a Marta. Fue sin lugar a duda un amor a primera vista, ella me contemplaba con fascinación y después de una breve pausa en la que contó la plata del monedero, estábamos juntos para siempre.
 Desde el primer momento supe que Marta no era una de esas impiadosas bestias veganas que masacran a mis colegas, lo vi en sus ojos, ella era algo moralmente superior, una coleccionista de almendras. No un coleccionista cualquiera, sino una que no pudo hacer nada ante mis encantos. Cabe aclarar que no soy un pepino ordinario, soy premium, pura raza. Un fuera de serie.
 Aquella noche fue nuestra primera vez, en realidad también debería remarcar que fue "su" primera vez, yo ya había tenido experiencias anteriormente con una chica de 21, bastante inmadura por cierto, llamada Antonela, y con un muchacho envuelto en la curiosidad, él se llamaba Mariano, sus amigos le dicen el oso, aunque ellos no lo conocen tan íntimamente como yo. Volviendo a Marta, nunca había acariciado piel tan suave en mis por entonces 4 años (4 años de pepino equivalen a la madurez de un hombre de 24, un año de pepino son 6 de humano, la cuenta no es difícil) y recuerdo la imagen de sus pezones duros como dos panes viejos. Ella me pasaba sus dedos y su lengua, sentía su aliento a mandarina, un tanto sensual, un tanto paraguayo. Recuerdo cada instante de aquella noche de octubre cuando nuestras almas se fundieron por primera vez y la penetré con mucha suavidad, sus músculos se tensaban. Yo sé que a pesar de la prohibición que regía por esa época de tener relaciones sexuales entre seres humanos y seres pepinos, así como de pepinos y ovejas, o pepinos y avejas, sus nervios tenían raíz en su inexperiencia y los deseos de tener una velada inolvidable, y vaya si lo fue. ¿Cómo olvidar sus 95 kilos y un metro cincuenta y cinco absolutamente rojo y transpirado de placer? No, imposible olvidar una imagen que remita de tal manera a la lujuria y a los placeres más oscuros y perversos.
 Yo no sabía que Marta era insaciable, y pronto lo nuestro comenzó a tomar otras dimensiones, se ponía ropa interior con tachas, me llevaba al baño de la panadería donde trabajaba, no se lavaba las manos... Lo hacíamos todo el tiempo, en todas partes. No quiero alardear, pero mis medidas son 23x8, y Marta sabía que no en todas partes iba a conseguir a uno tan especial como yo. Hace un año ya no estamos juntos y escribo esto porque la extraño.
 Hace un mes empecé a ir al gimnasio y no paro de ver culos todos los martes, ellas no son mi Marta, ¿dónde estás amor? Volvé...

domingo, 5 de julio de 2015

Domingo 5 de julio de 2015

Buenas


Tal vez no sea un buen momento para escribir ni para hacer nada. Tengo ganas de escribir lo que sea. No es mi mejor momento creativo esta medianoche de domingo. Me gustaría tener esta herramienta disponible con otra frecuencia, a mano cuando necesito gritar lo que siento en el alma. Las cosas que me sofocan y me quitan por completo las ganas de vivir. Las cosas que me hacen sentir vivo y único. Todas las cosas que amo poner en letras a lo largo de mi proceso de vida.

Quizá en tanto tiempo de defender mi rincón valiéndome solamente de una cuchara y la fe ciega del que sabe lo quiere, a pesar de no ser quién sabe "lo" que quiere, he desarrollado un estado de confusión crónica que me impide saber realmente ciertas cosas.

Estoy completamente convencido que la próxima vez que lea esto, si es que alguna vez lo vuelvo a leer, no voy a entender qué quería decir, aunque ahora todavía lo entienda.

lunes, 15 de junio de 2015

Lunes 15 de junio de 2015

 Marchaba cabizbajo hacia el auto, el fresco de este junio no es frío polar aunque a quienes me rodean les parece que sí. A medida que salía del patio y cruzaba por el caminito del pasto la penumbra se intensificaba y también lo hacía la soledad, ya no se escuchaban murmullos cercanos sino el ruido de las piedritas a medida que caminaba. Llegué al auto, en un sector del estacionamiento que ya estaba más cerca de lo desierto que del caos de las 6 de la tarde. Subo al auto y me tomo unos respiros mientras el motor empieza a andar y a calentarse. Pienso. Pienso profundamente. ¿Acaso estoy perdiendo el poco sentido de pertenencia que tenía? Pienso un poco más.
 Salen todos juntos los próceres, "¿qué estoy haciendo?", "¿no te da vergüenza?", "no hay salida" y otros clásicos del género autoflagelo. Nunca van a dejar de decirme que ellos me lo dijeron, que ellos sabían que iban a volver. Soy más fuerte y los callo, como lo hice hace una semana y tanto. Como lo hago cada vez que vienen de visita sin otro equipaje que la pesada crítica. OK. Escucho demasiado a los demás, ¿y? algúnos demás tienen más razón que otros. Todavía no soy bueno en eso de separar la paja del trigo, por eso cuando escucho a los que aconsejan bien me regocijo; sin embargo también escucho demasiado a los que me aconsejan mal, y después me lamento de haberme echado a perder de una forma tan pelotuda.
 Tal vez sea tiempo de ponerme firme y hacer el esfuerzo, siendo conciente que probablemente en algún flanco reciba una sacudida bastante fiera, y quién dice una gran violada del aprendizaje forzoso. Lo importante es saberlo, digerirlo, que no me agarre desprevenido. Muchas veces duele cuando uno no lo ve venir justamente, es duro, es picante. Hoy pago el costo de haber intentado ser por demás abarcativo e implacable, que bien puedo serlo. Cuando hago las cosas racionalmente soy implacable. No ahora, no cuando no tengo espacio para desplegar mis alas. No cuando el techo es más bajo que el cielo donde planea mi fe.
 No todo está perdido me dijeron hoy mis propios fantasmas, porque lo voy a intentar todo lo necesaria y sabiamente posible. No todo está perdido, pero sí tengo que armarme de muchísima paciencia.